Esta semana ha sido importante debido a que estoy recuperando una gran parte de mí que ya sentía perdida.
En gran medida quisiera destacar que he perdido mi tiempo en atrapar cosas ajenas negativas, que deje que entraran, y me destruyeran poco a poco, como si muriera lentamente.
Todas esas cosas me invadieron, llenaron mi cabeza de ideales falsos e incluso me afectaron, todo esto me llevo a una destrucción.
El hecho de pensar negativamente me apartaba de la sociedad, aquella de la cual sentía un rechazo indudablemente porque mi comportamiento no era similar al de los demás, o porque los problemas del pasado no los superaban que no se perdonaban y menos los olvidaban.
Las personas me miraban horriblemente como si me apuntaran con el dedo índice, señalándome y haciéndome sentir mal, esos entes disfrutaban de mi sufrimiento.
La vida para mi no tenia sentido, iba sin ningún rumbo ni caminos, por el miedo a que me lastimaran y me pisotearan más.
Hice el intento una y otra vez para encontrar soluciones a mis tragedias, y cada ocasión que la alternativa estaba frente a mí la tomaba, la aplicaba y no funcionaba, nada marchaba bien, al contrario se me cerraban puertas.
Mi cabeza daba muchas vueltas, pensando “haré algo malo para que el mundo me trate así” “¿Toda la gente la trae contra mí?” “¿Qué pasa?” “No encuentro mas soluciones”.
Estaba rodeada de personas con personalidad aparente y superficial, nada que ver con mis ideales.
Muchas veces me tacharon de “aburrida”, “apagada”, “seria”, “infantil”, “antisocial”, “inadaptada”, entre otras más; todo me caía en el hígado, no me enojaba, pero si me entristecía.
La entidad que me interesaba poseían las siguientes características: sinceras, nobles, centradas, cooperativas, sociables, divertidas, sanas…
Yo seguía vagando por el mundo, resignada de lo que pasara, insegura y a la defensiva, pues ya no creía en nadie mas, sospechaba de todos, planeando algo maléfico para fastidiarme la existencia.
Una ocasión, me puse a leer en la madrugada, textos de todo tipo, estaba tan concentrada e inspirada, que precisamente en ese momento mi vida como por arte de magia todo se torno de otro color, puse en practica todo lo que me quedó y funcionó.
Esa semana fue increíble, cada mañana me levantaba con una gran sonrisa y decía: “todo lo bueno para adentro y lo malo sacúdelo hacia afuera”.
Tengo que admitir que me encontré en momentos incómodos en que las personas se enojaban, pero por más tonto que se escuche, lo percibía y lo dejaba salir, pensando en no afectarme.
Me sentía tan bien, que no podía parar: ahora puedo sonreír, cantar, tocar guitarra, bailar, convivir con la gente, alegrarme por cualquier cosa, y sin ningún problema, y yo pido por toda la gente que se encuentre en una situación similar, ya que no es fácil superarlo, pero como dice Cerati “Del mismo dolor vendrá un nuevo amanecer”, simplemente sonríe ante todo, no sabes quien se pueda contagiar de tu alegría.
¡Ánimo no estas solo, siempre dios tu amigo fiel te da esperanzas y fuerzas para continuar tu camino!
2:54 A.M. 9 DE AGOSTO DE 2011

En gran medida quisiera destacar que he perdido mi tiempo en atrapar cosas ajenas negativas, que deje que entraran, y me destruyeran poco a poco, como si muriera lentamente.
Todas esas cosas me invadieron, llenaron mi cabeza de ideales falsos e incluso me afectaron, todo esto me llevo a una destrucción.
El hecho de pensar negativamente me apartaba de la sociedad, aquella de la cual sentía un rechazo indudablemente porque mi comportamiento no era similar al de los demás, o porque los problemas del pasado no los superaban que no se perdonaban y menos los olvidaban.
Las personas me miraban horriblemente como si me apuntaran con el dedo índice, señalándome y haciéndome sentir mal, esos entes disfrutaban de mi sufrimiento.
La vida para mi no tenia sentido, iba sin ningún rumbo ni caminos, por el miedo a que me lastimaran y me pisotearan más.
Hice el intento una y otra vez para encontrar soluciones a mis tragedias, y cada ocasión que la alternativa estaba frente a mí la tomaba, la aplicaba y no funcionaba, nada marchaba bien, al contrario se me cerraban puertas.
Mi cabeza daba muchas vueltas, pensando “haré algo malo para que el mundo me trate así” “¿Toda la gente la trae contra mí?” “¿Qué pasa?” “No encuentro mas soluciones”.
Estaba rodeada de personas con personalidad aparente y superficial, nada que ver con mis ideales.
Muchas veces me tacharon de “aburrida”, “apagada”, “seria”, “infantil”, “antisocial”, “inadaptada”, entre otras más; todo me caía en el hígado, no me enojaba, pero si me entristecía.
La entidad que me interesaba poseían las siguientes características: sinceras, nobles, centradas, cooperativas, sociables, divertidas, sanas…
Yo seguía vagando por el mundo, resignada de lo que pasara, insegura y a la defensiva, pues ya no creía en nadie mas, sospechaba de todos, planeando algo maléfico para fastidiarme la existencia.
Una ocasión, me puse a leer en la madrugada, textos de todo tipo, estaba tan concentrada e inspirada, que precisamente en ese momento mi vida como por arte de magia todo se torno de otro color, puse en practica todo lo que me quedó y funcionó.
Esa semana fue increíble, cada mañana me levantaba con una gran sonrisa y decía: “todo lo bueno para adentro y lo malo sacúdelo hacia afuera”.
Tengo que admitir que me encontré en momentos incómodos en que las personas se enojaban, pero por más tonto que se escuche, lo percibía y lo dejaba salir, pensando en no afectarme.
Me sentía tan bien, que no podía parar: ahora puedo sonreír, cantar, tocar guitarra, bailar, convivir con la gente, alegrarme por cualquier cosa, y sin ningún problema, y yo pido por toda la gente que se encuentre en una situación similar, ya que no es fácil superarlo, pero como dice Cerati “Del mismo dolor vendrá un nuevo amanecer”, simplemente sonríe ante todo, no sabes quien se pueda contagiar de tu alegría.
¡Ánimo no estas solo, siempre dios tu amigo fiel te da esperanzas y fuerzas para continuar tu camino!
2:54 A.M. 9 DE AGOSTO DE 2011

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